TÉCNICAS DE CONDUCCIÓN

 

 Preparación:

  1. -       Comprobar los niveles de aceite y agua antes de iniciar la ruta ya que puede jugarnos    una mala pasada y hacer fracasar nuestro viaje.
  2. -       Es necesario verificar la presión de los neumáticos, de ello depende nuestra seguridad  tanto en carretera como en pista. En el Manual de Usuario encontraremos los niveles recomendados por el fabricante.
  3. -       Comprobar el equipamiento necesario para el tipo de travesía que vamos a realizar: pala, eslinga, ganchos, planchas, etcétera.
  4. -       Asegurar bien la carga del vehículo para que no se mueva durante todo el trayecto.
  5. -       Preparar toda la información necesaria para el viaje (mapas, rutómetros, brújulas, pasaportes).

 

Puesto de conducción y consejos de marcha:

 

  1. -       Cuando regulemos el asiento, debemos prever el espacio necesario para que los brazos puedan girar, sin problemas, el volante. Si los tenemos muy flexionados o estirados, nos resultara mucho mas difícil reaccionar ante maniobras imprevistas.
  2. -       No introducir los pulgares dentro de volante, un giro brusco de la dirección podría dañarlos.
  3. -       No conducir con el pie izquierdo apoyado en el embrague. Es bueno acostumbrarse a ir pisando en el suelo.
  4. -       Que el vehículo se “cale” no es malo. Es mas, en zonas lentas, escabrosas, bajadas con pendientes fuertes, etc. Está casi prohibido utilizar el embrague, lo mismo que el freno. Es aconsejable utilizar el freno motor.
  5. -       El cinturón de seguridad se debe llevar siempre puesto.
  6. -       Antes de afrontar un paso difícil o de poca visibilidad, se debe descender del vehículo y analiza el terreno y la situación.
  7. -       Pisar varias veces el freno al salir de un vadeo.
  8. -       Si te quedas atascado y las ruedas giran o patinan, no insistir, se empeora la situación.
  9. -       Cuando se tenga previsto circular por zonas poco habitadas o por terrenos difíciles, es aconsejable viajar acompañado de otro vehículo.
  10. -       El teléfono móvil o la emisora son el mejor auxilio en caso de apuro.
  11. -       En zonas de vegetación densa las ventanillas deben mantenerse cerradas para evitar que alguna rama pueda golpearnos en la cara.

 

Conducción en arena:

 

         3 No afrontar la arena sin un equipamiento básico consistente en planchas, pala, eslinga, manómetro y compresor o bomba de aire.

Como máxima es aconsejable conducción por arena blanda, bajar la presión de los neumáticos entre la mitad y un tercio de su presión normal, de este modo aumenta la superficie en contacto con el suelo. Esta medida no es recomendable para neumáticos sin cámara.

         La conducción debe ser sin acelerones bruscos ni frenazos, manteniendo una velocidad constante y con el motor alto de revoluciones, sin dejarle que baje, pues facilitaría el atasco. Una segunda o tercera reductora al mayor velocidad y con el motor revolucionado es la forma aconsejable. Por inercia cuanto más rápido vaya el vehículo menor será su presión sobre el suelo y el riesgo de quedarse atascado.

         No se debe cambiar de marcha dentro de la arena.

 

Conducción en barro:

 

    Lo más común es encontrarlo en caminos con roderas que han ido dejando otro? vehículos. Sí no son muy profundas conviene circular por ellas, ya que tendremos mejor control sobre la dirección, mejor tracción, y no contribuiremos a deteriorar el entorno. Pero si son profu12ndas, deberemos prestar mucha atención a la altura de nuestros diferenciales para no quedar encallados.  

    Las técnicas para la conducción sobre barro dependen de cada situación específica, aunque como norma general hay que tener en cuenta las siguientes indicaciones:

 

 

 

  1. -       Siempre que preveamos encontrar barro en nuestras excursiones, será necesario llevar material de rescate: una pala, unas planchas para barro, guantes, eslingas y un gato hi-lift. Pero el arma definitiva contra este tipo de atascos, tanto por su eficacia como por su rapidez y comodidad, es el cabestrante o winch, siempre que contemos con un punto de amarre para el mismo.
  2. -       Cuando el barro se haga muy resbaladizo y casi no podamos avanzar, se obtendrá mayor tracción dando volantazos a uno y otro lado y acelerando intermitentemente.
  3. -       Si el barro es espeso, debemos bajarla presión de los neumáticos para obtener menor hundimiento y conseguir que el neumático sea lo más blando posible.
  4. -       El dibujo del neumático también es importante, siendo el de tacos el más aconsejable por su facilidad para drenar el barro.
  5. -       Para superar algunas pequeñas zonas de barro, podemos echar piedras y ramas, lo que dará mayor consistencia y agarre al terreno.

           También podemos utilizar las cadenas para la nieve.

 

Si quedamos atrapados en barro, lo primero es eliminar todo el peso posible: pasajeros6, equipaje pesado, etc., e intentar salir lentamente. Si no da resultado y no disponemos de winch o de otro vehículo que pueda tirar de nosotros, tendremos que retirar el barro acumulado en los bajos del vehículo, así como el que se encuentre delante de las ruedas para que no las obstaculice al avanzar, y elevar el vehículo con el gato hi-lift, situando unas planchas bajo las ruedas, con lo que conseguiremos un resultado casi garantizado.

Si al tomar una curva en un firme deslizante como el barro, notamos que el vehículo tiende a culear, accionar el freno haría que perdiéramos irremediablemente el control del vehículo. En estos casos lo mejor es acelerar suavemente para poder recuperar el control.

Después de pasar por zonas de barro es necesario lavar los bajos con una manguera a presión. Al afrontar un barrizal, o cualquier zona de riesgo de atasco, es conveniente esperar a que los demás lo hayan superado, en previsión de tener que rescatados.

Conducción sobre hielo y nieve:

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    Uno de los mayores placeres de tener un todo-terreno es la posibilidad de circular sobre el blanco e inmaculado manto que resulta tras una copiosa nevada.

    Para sacarle el mayor partido a esta experiencia, conviene tener en cuenta lo siguiente:

 

 

 

  1. -   El reumático ancho es mejor cuando arcillamos por nieve, por lo que es conveniente bajar la presión de inflado.
  2. -   La nieve aplastada se hiela más fácilmente, por lo que, cuando sea posible, debemos procurar circular por fuera de las roderas.
  3. -   A determinada temperatura, sobre todo cuando cae la noche, la nieve toma una mayor consistencia y se hiela, por lo que se vuelve sumamente resbaladiza, resultando imprescindible el uso de cadenas.
  4. -   Cuando la cantidad de nieve supera los 30 cm, en ocasiones se hace necesario avanzar a empujones contra ella. Creando roderas y empujando poco a poco, vamos abriendo camino, siempre con cuidado de no quedar atrapados en los envites.
  5. -    Deben evitarse los acelerones, ya que derraparían las ruedas con la consiguiente pérdida de tracción y control del vehículo.
  6. -    Es muy importante no usar los frenos ya que la pérdida de control sobre el vehículo está asegurada. Debemos utilizar el freno motor y circular con mucha precaución.
  7. -    Debemos tomar las curvas lo más suavemente posible.
  8. -    Utilizaremos siempre marchas largas para arrancar, y lo haremos muy lentamente, evitando así que las ruedas patinen.
  9. -    La pala es vital para desatascarse en la nieve, así como para eliminar los neveros que pueden cortar un camino.
  10. -    Con nieve es casi imprescindible ir acompañado de otro vehículo, tanto para ayudar a desatascar, como para tener la posibilidad de dejar el vehículo atascado y dirigirse a un lugar seguro en caso de tormenta o de caer la noche. Por supuesto siempre hay que llevar el depósito de combustible lleno para -si las cosas se complican- poder tener el motor en marcha y la calefacción encendida.

 

 Pendientes:

 

Los2 vehículos todoterreno son capaces de superar pendientes tan elevadas como lo permita la adherencia de sus neumáticos, ya que las reductoras multiplican la potencia del motor ofreciendo al vehículo una enorme fuerza a baja velocidad.

    Sin embargo, las fuertes pendientes requieren una experiencia que ha de adquirirse poco a poco, así como el conocimiento de las capacidades de nuestro propio vehículo, sus cotas de inclinación lateral y máxima pendiente afrontable.

 

 

 

 

 

 

  1. -       Inclinación lateral: La mayoría de los vehículos ofrecen unas colas de inclinación lateral del orden de 40 °, aunque acercarnos a las cutas máximas puede ser peligroso, ya que debemos tener en cuenta otros factores como los montículos, piedras, troncos, agujeros, etc., que pueden hacer subir esta inclinación de golpe, provocando el vuelco. También debemos tener en cuenta la posición de la carga, ya que cuanto más alta, menor será ei grado máximo de inclinación, El agarre del firme es muy importante al circular en pendiente lateral. También es fundamental mantener la dirección lo más recta posible para evitar los deslizamientos del tren trasero, que tiende a virar hada la pendiente.

 

  1. -       Bajar una fuerte pendiente: Para descender una fuerte pendiente, de hasta 45°, siempre debemos hacerlo recto, utilizando las reductoras como retención del vehículo y nunca el freno ni el embrague, ya que esto nos haría perder el control, pudiéndose girar y provocar un vuelco, Incluso con la reductora, si el firme es resbaladizo y notamos que se pierde la trayectoria, conseguiremos recuperar la con un pequeño acelerón.

  

  1. -       Subir una fuerte rampa: Lo primero es asegurarse de qué hay al final de la rampa, ya que cuando ascendemos la visibilidad es nula sobre el camino y es posible que al llegar arriba encontremos algún obstáculo o una fuerte bajada. Con las reductoras conectadas, utilizaremos según sean la inclinación, el vehículo y el firme, la marcha más adecuada, obteniendo la fuerza suficiente y un mínimo de impulso para superar el tramo. Hay que subir de un tirón, Cualquier intento de cambio de marcha hará patinar las ruedas o perder fuerza en el motor y no podremos superar la pendiente. En caso de quedarnos en la pendiente hay que extremar las precauciones. Si el coche se ha calado, lo sujetaremos con los frenos y engranaremos la marcha atrás. Soltaremos el embrague y el freno y arrancaremos, siempre recto, hasta el final.

  

Trial:

 

En la conducción todoterreno encontraremos a menudo infinidad de situaciones en las que el camino se habrá roto por la acción del agua o aten existirán obstáculos grandes como rocas, zanjas e irregularidades en el firme. El 4x4 está diseñado para poder afrontarlos, pero habrá que tener en cuenta algunos aspectos importantes:

 

Paso por terreno abrupto: Siempre utilizar las reductoras para evitar castigar el embrague. Además obtendremos una mayor potencia para salvar los obstáculos. Asegurar11se del tamaño del obstáculo, de la altura de la parte más baja del vehículo (los, diferenciales) y de comprobar por dónde han de pisar las ruedas, teniendo en cuenta que en las curvas el tren delantero no pisa en el mismo sitio que el trasero. Las zanjas deben cruzarse en dirección oblicua. De esta forma conseguimos tener tres ruedas en contacto con el suelo para no perder la tracción. En ocasiones, al ser ancha la zanja, dejamos dos ruedas en el aire y el cuche pierde tracción hacia adelante. Con darle un pequeño impulso conseguiremos cruzar sin más problema. Si circulamos por un canal o surco en sentido longitudinal es muy importante asegurarse de las medidas de nuestros ejes con el fin de que en ningún momento caiga alguna de las ruedas en la zanja.

 

Vadeos:

 

Para realizar vadeos es necesario, primero, asegurarse de la profundidad del agua, de la fuerza de la corriente y de la composición de! fondo, ya que si es de lodo, barro, o está lleno de agujeros y piedras, puede atascar el vehículo en pleno vadeo con los problemas que esto supone. 9 Si existen dudas lo mejor es no realizarlo. La altura máxima vadeable de cada coche es diferente y viene indicada en las especificaciones del fabricante. Hay que evitar a toda costa la entrada de agua por la por admisión del vehículo Si esto sucediera, el motor se pararía. NUNCA intentar arrancarlo en este caso, ya que el agua que ha entrado en los cilindros rompería e! motor. Si se dispone de herramienta y conocimientos necesarios, tendríamos que sacar las bujías -en un gasolina-, o los inyectores', -en un diesel-, y una vez que los cilindros tengan escape accionar la llave de arranque. El agua saldrá expulsada por los orificios de las bujías o inyectores. Cuando este drenada todo el agua, volveremos a colocarlos y arrancaremos el vehículo, que necesariamente tendrá que ser llevado de inmediato al taller para proceder al cambio de aceite. Existen en el mercado unas tomas de aire elevadas, que impiden que en vadeos profundos entre el agua. Después de una travesía en la que hayamos realizado vadeos Importantes, será necesario comprobar que no haya entrado agua en ninguno de los aceites, motor, cambio, transmisiones y transfer. Cuando afrontemos un vadeo, lo haremos al principio despacio, e iremos acelerando poco a poco sin sobrepasar la ola que generamos. Si deceleramos, podría entrar agua por el tubo de escape. No conviene pararse en un vadeo, ya que el agua acaba entrando en el interior del vehículo. Además la corriente escarba debajo de las ruedas y podría atascarlo. Al salir es aconsejable secar los frenos, accionándolos varias veces hasta que comprobemos su correcto funcionamiento.